por su perplejidad ante los parecidos familiares entre dos generaciones ¡Oh Max, oh Max, oh Max!Si el tiempo está al revésserá que dio el carcax la flecha obtusa, pues la flecha de Zenón, (usted ya me comprende)vuela, pero pretendevolar sin impulsión. ¿Que si mi nieta explicalos rasgos de mi faz,los crea, los duplicao bien los deja en paz? El raro paradigma,nacido antes que yoenreda con su enigmalas flechas del reló. 4 de agosto, 1953 Obras completas de Alfonso Reyes, Tomo X, p. 301-302. Fondo de Cultura Económica, Primera Edición, 1959.
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