Cabe aclarar que al ir recorriendo todas las salas, iremos viendo también un poco de la historia del México antiguo, a través de una serie de bellas litografías que con el tiempo fue coleccionando, y que en las sedes diplomáticas donde estuvo como embajador, siempre le acompañaron, para recordarle a su México, al cual le cantó bella y poéticamente en uno de sus libros más traducidos "Visión de Anáhuac". Precisamente en esta primera sala encontraremos una litografía a color de ese Valle de México en 1628, que él inmortalizó con esa sentida frase con la cual empieza el libro: "Viajero: has llegado a la región más transparente del aire". En esta sala también encontraremos una excelente y gran fotografía con el duende alfonsino en medio de su biblioteca o "Capilla Alfonsina".

En la segunda sala, continuamos con la cronología histórica de la vida y obra de Alfonso Reyes, así como la cronología de hechos históricos del país, sucedidos en su tiempo. Pese a que Reyes por sus cargos diplomáticos (casi veinticinco años), estuvo alejado del país, estos hechos nunca le fueron ajenos. Volvemos a encontrarnos también con la serie de litografías del México antiguo, ahí podemos ver por ejemplo unas de finales del siglo XIX, de el paseo de la viga de aquellos tiempos con su acequia que venía desde xochimilco, o la Alameda que estaba con una cerca metálica alrededor, el Zócalo con su catedral rodeada de árboles, o también podemos admirar la provincia mexicana como Guanajuato, Guadalajara, Puebla, etc. En diversas vitrinas, nos encontramos con diversos objetos que pertenecieron a Don Alfonso, objetos de madera, cámara fotográfica, lentes, sellos, plumas fuentes muy curiosas, pipas, colección de campanas, etc. Algunos de sus libros en primeras ediciones, fotos de amigos, de la familia, documentos de sus nombramientos que son historia. Y conoceremos dibujos del propio Reyes, porque también le gustaba dibujar, tal es así que hay una caricatura que hizo de sí mismo. En esta sala la remata una maqueta del propio Alfonso, realizada por el gran escultor Ernesto Tamariz, copia de la escultura al monumento a Alfonso Reyes que se encuentra en la tercera sección del bosque de Chapultepec.
Al continuar con el recorrido, por lo que sería la tercera sala (precisamente lo que fue la pequeña sala de la casa) nos encontramos con su famosa colección de soldaditos de plomo (contribuyó con algunos detalles). Una colección realizada en Francia, y que representa una parte de nuestra historia: La conquista de México. Pero mejor dejemos la explicación de esta hermosa única y bella colección (realizada por verdaderos artesanos) en manos de Alfonso Reyes. París 13 de febrero de 1927. "Me llevó Valery Larbaud (escritor y amigo de Alfonso Reyes) a ver los soldaditos de plomo de Paul Armont, presidente de una sociedad de coleccionistas. Están por acabar una serie de la Conquista de México, espontánea decisión de esa sociedad. Tendré yo un ejemplar y procuraré compradores entre mis amigos". En esta colección, realizada a detalle, podemos ver a personajes de la historia, como Moctezuma, Cortés, la "Malinche", varios de los capitanes que vinieron con Cortés, Soldados españoles, caballeros águila, tigre, etc., hasta un sacrificio humano.
Siguiendo el recorrido (por lo que fue el comedor y la cocina) nos volvemos a encontrar con la serie de litografías del México antiguo, fotos y cuadros de pintores famosos como Pedro Coronel, Angelina Beloff, Aurora Reyes, etc. Precisamente en la cocina, junto a los objetos cotidianos que pertenecieron a doña Manuelita la esposa de Alfonso Reyes, hay unos cuadros con grabados de Marguerite Barciano, mismos que sirvieron para la ilustración de un libro delicioso de poemas (sobre la comida) escrito por Alfonso Reyes que se llama Minuta: juego poético.

Pasando a lo que sería la cuarta sala y principal de la casa, podemos decir que nos adentramos a lo que fue realmente el mundo y la vida de Alfonso Reyes; su biblioteca, su "templo del saber". Es un área que en verdad los visitantes disfrutan mucho, por la paz y la tranquilidad que se respira, además por todos los tesoros que ahí se guardan. Es más grande que la casa, aparte del escritorio donde normalmente trabajaba, están toda la serie original de sus manuscritos, sus libros publicados, su colección de novela policial de la que era muy aficionado, muebles, esculturas, mapas y otros objetos diversos, así como más de la obra plástica que coleccionó Alfonso Reyes en vida. Cuadros de Julio Ruelas, Montenegro, Diego Rivera, Manuel Rodríguez Lozano, Candido Portinari, Gabriel Fernández Ledesma, Benjamín Coria, y otros. Alfonso Reyes hizo el diseño de como quería que fuera su biblioteca, el resultado es que es un área muy funcional y moderna para libros, cuadros, esculturas, y a todos los visitantes encanta.