Estudiando a Maquiavelo: apuntes y una carta con epígrafe de Alfonso Reyes.

Presentación: Alberto Enríquez Perea.

Primera Edición. Universidad de Guanajuato. Universidad Autónoma de Nuevo Léon.

Alfonso Reyes llevaba en la sangre la política, hervía en su cuerpo. Lava incandescente que corría por todas sus arterias. Y, sin embargo, muy pronto supo apaciguar ese fuego, esa pasión  demoniaca, y expresarla perfectamente bien, con una ronrisa. Este arte fino y delicado como ningún otro, fue herencia que le dejaron dos generaciones de los Reyes, la de don Domingo Reyes   y la de don Bernardo Reyes, su abuelo y su padre, respectivamente. Pero de los dos, sin lugar a dudas, fue el padre su mentor, sin quererlo ni sabelo. Desde niño, Alfonso Reyes vio a su padre un gigante...